Calum cierra 2016 encandilando a sus fans de Barcelona | CRÓNICA

30 de Diciembre de 2016. Afueras de Sala Bikini y mucho frío. Así empezaba el que sería un día inolvidable para las fans catalanas de Calum. La espera llegaba a su fin y faltaban piernas para alcanzar los huequecitos más cercanos al escenario.

Quienes no le conocían podían pensar que la versión adolescente de Leonardo Di Caprio se había subido a un escenario a ofrecer un concierto. Esa melena….¡esa melena hecha para tocarla! Fue decir “buenas noches” y ni los más bajitos tuvieron problema para darse cuenta de que el jovencito de ojos azules ya estaba respirando el mismo aire que el resto. De repente, 200 personas desprendieron un grito común, aparentemente ensayado, y excitado por su presencia real. Sí, Calum ya estaba allí. El de carne y hueso y no el de las fotos de las redes sociales.

‘Te he entregado el corazón’ abría el concierto en el que un público muy joven y mayoritariamente femenino empezaba a entregar todas sus ganas gritando eso de “no me digas que no fue verdad”. Después vino ‘Call me’ y ‘Ahora soy yo’. Ésta última no era la primera vez que sonaba en aquella sala… quiso volver a estar allí y repitió cita.

Calum pudo presumir de tener un repertorio como él, camaleónico. De pop y electronic dance music a balada. Y viceversa. Desafiándose a sí mismo, de repente, dejaba su lado más honesto y tierno, acabando los últimos versos de la balada, y se lanzaba en busca de su yo más joven y alocado. Así en repetidas ocasiones. También se atrevió a piano y voz.  «Con el permiso de mis músicos vamos a hacer una Canción a piano y voz”. Él y Gabriel Peso fundían ambos instrumentos para sacar toda la magia de ‘Because I love you’.

Pero si algo tuvo presente el granadino durante la hora y cuarto de concierto fue a su público y a sus guitarras. Quien no tocó su mano fue porque no quiso, porque Calum no paró de rozar dedos mientras cantaba. Y el amor hacia las guitarras es algo que hay que ver. Las cogía. Y las soltaba para dejarlas descansar, aunque no por mucho rato. Con los ojos puestos en ellas, sin dejar de vigilarlas, esperando el momento para volver a  a agarrarlas con más ganas. ¡Bendito vicio el de sus dedos y absoluta entrega de ellos a las cuerdas!

Sin duda, Calum robó el corazón, si todavía no lo había hecho, de todo el público con la última, ‘Saturday night’, y su petición de selfie colectivo. El chico que más pretendientes tenía en aquella sala dejó buen sabor de boca… dejó ganas de más y, sobre todo, fuerzas para entrar a un 2017 imprevisible, pero seguro que con muchos momentos  de música inolvidables como este.

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 Laura Fernández