Las voces que sueñan con el ‘sí’

“Mamá, quiero ser cantante”. Así empieza la aventura. Tener una buena voz no es complicado, saber cantar y tener carisma para hacerlo es otra historia. Y a todo esto nos asalta una duda, ¿artista se nace o se hace? Algunos lo llevan dentro, ya sea porque lo hayan vivido de muy cerca o por causa natural. Otros en cambio se ven obligados a tener que competir con los que llevan el arte innato. Sea cual sea la razón por la que la música haya caído en ellos, lo único que debe importar en todo esto es vivir y soñar sin la respuesta, convirtiendo el dilema en coraje y esperanza para agarrar el sueño.

A Jose Luis Perales le dijeron literalmente “no tienes voz”. A Elvis Presley le dieron este consejo: “sigue conduciendo camiones porque la música no va a ser lo tuyo”. La discográfica de Amy Winhouse rechazó sus canciones porque eran comerciales. Con el tiempo fueron un éxito. Lo mismo le sucedió a Los Beatles y a Lady Gaga, y a U2, y a Shakira. Y a tantos otros que tuvieron la valentía de no aceptar el “NO” que flotaba dentro de un vaso medio vacío. Tragarse y asesinar un “NO” es acto de fidelidad a uno mismo. Es la voluntad de querer encontrarse con el “SÍ”. Es la fe de una voz que ha llorado, se ha desgarrado cuando intentaron callarla, pero soportó el frío de aquel silencio en soledad. Es el caminar de una voz que no quiso convertirse en sumisa. Es el corazón de una voz que lleva tiempo gritando y sigue hablando en alto, sin miedo a desafinar, para que alguien, algún día, escuche sus ganas y le diga “SÍ”. Yo creo en esas voces. Yo creo en ti.

 Laura Fernández